Principios para una gestión sostenible

Desde el Grupo Albacora apostamos por una gestión sostenible del recurso atunero mundial, basado en los siguientes principios:

  • La flota actual es suficiente para capturar y extraer de los océanos la justa cantidad de atún que permita explotar el recurso de forma holgada.
  • La construcción de nuevos buques que capturen atún (incluidos los palangreros) debe de condicionarse en todo caso al desguace previo del mismo tonelaje efectivo de buques ya operativos.
  • Resulta necesario establecer vedas espacio-temporales en todos los océanos del mundo, con el fin de proteger el recurso y permitir que las biomasas puedan regenerarse.
  • Las condiciones de trabajo de las tripulaciones de buques atuneros deben cumplir una serie de mínimos vitales, evitando situaciones de semiesclavitud y claro abuso que se están produciendo en la actualidad por parte de algunos armadores de ciertas banderas. En este sentido, la flota del Grupo Albacora se siente orgullosa de liderar la aplicación de medidas de seguridad, condiciones laborales y sanitarias, acomodación de tripulaciones etc. que contribuyen a crear un ambiente de trabajo seguro, respetuoso y estable. Es por ello que postulamos el establecimiento, para la obtención de los correspondientes Certificados Sanitarios, de una serie de condicionantes socio-laborales que eviten que ciertas compañías puedan llegar a beneficiarse de ofrecer un trato degradante a sus trabajadores.
  • Todo buque que no cumpla con los requerimientos de seguridad, higiene y sanidad deberá ser desguazado.
  Red vacía sobre el barco
  • La baja huella de carbono ("carbon footprint", o generación contaminante de gases de efecto invernadero que llevan a cabo las industrias) de los buques atuneros es un elemento a tomar en consideración a la hora de valorar su impacto ecológico. Así, los buques de última generación (injustamente acusados en ocasiones de comprometer la viabilidad del recurso) son precisamente los que poseen mejor coeficiente de huella de carbono. En nuestra opinión, cualquier renovación de flota pesquera que fuere a producirse (siempre, como hemos apuntado con anterioridad, con previo desguace de flota operativa anticuada preexistente) deberá realizarse aumentando la capacidad de cada unidad pesquera, a costa, insistimos, del desguace de su capacidad equivalente en las unidades antiguas que resultaren oportunas.
  • Se debe potenciar la labor de las ORPs como entes supranacionales de control de pesquerías, pero sumando a los tradicionales criterios científicos comúnmente utilizados las aportaciones de los Capitanes de Pesca, cuyos conocimientos en materia de detección electrónica de los juveniles, corrientes, temperaturas de la mar, termoclina, influencias lunares etc. no debe ser desaprovechada.
  • La labor de los Comités Científicos de las ORPs ha de ser respaldada, y sus informes deben de ser elaborados siempre bajo los más estrictos criterios de neutralidad y transpariencia.
  • La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (la llamada "pesca INN") debe de ser severamente combatida, pero siempre identificando correctamente a aquellos buques cuya actividad entra dentro de lo ilícito y no reglamentado, y evitando confundir este concepto con la mera infracción puntual en la que se haya podido incurrir accidentalmente en el desarrollo de una actividad: ambos conceptos son muy distintos, por más que en ocasiones existan actores que (de forma interesada) hayan querido asimilarlos.
  • Es necesario invertir en nuevas tecnologías que eviten la captura no deseada de juveniles: sea por la mejora de medios acústicos o por la de las artes de pesca, se debe avanzar en este terreno.
  • En el ámbito de protección del medio marino, reiteramos nuestro rechazo a cualquier tipo de vertido marino.

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